La empresa Orbital Technologies dice que su acogedor hotel de cuatro habitaciones podría estar en órbita en el 2016.
Los huéspedes llegarían hasta el hotel espacial en una lanzadera Soyuz, como las usadas para el transporte de astronautas a la Estación Espacial Internacional (ISS). La firma con sede en Moscú no reveló cómo será construido o financiado.
Hasta ahora, los turistas espaciales, como el empresario estadounidense Dennis Tito, han estado hacinados en la ISS junto con los astronautas y sus experimentos. Este nuevo hotel ofrece un mayor confort, según Sergei Kostenko, director ejecutivo de Orbital Technologies.
Un sueño al alcance de pocos
Los servicios de este hotel estarán dirigidos a individuos con una buena posición económica y a las personas que trabajan para empresas privadas que quieran realizar investigaciones en el espacio, subraya Kostenko.
El primer módulo tendrá cuatro cabinas, diseñadas para un máximo de siete pasajeros, que se distribuirán en un espacio de 20 metros cúbicos. También será posible ver la Tierra a través de grandes ojos de buey.
Sergei Kostenko no reveló el precio de la estancia en este hotel espacial. Sin embargo, dijo que la comida se adaptará a las preferencias de los huéspedes. Los organizadores están pensando incluso en encargar el menú a cocineros de alto nivel para luego enviar los alimentos al espacio.
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jueves, 30 de septiembre de 2010
Hallado un planeta habitable fuera del Sistema Solar
Un equipo de astrónomos de la Institución Carnegie y la Universidad de California han descubierto un nuevo planeta fuera del Sistema Solar que tiene un tamaño similar a la Tierra y que se encuentra en una zona que podría ser habitable. Se trata del Gliese 581g, y está a unos 20 años luz, según se publica en la revista 'Astrophysical Journal'.
El Gliese 581g, según los astrónomos, se encuentra a una distancia de su estrella que le permite tener una temperatura adecuada para que haya agua líquida en su superficie, o a escasa profundidad.
Entre sus características, destacan que su temperatura está entre menos 31º y menos 12º centígrados, tiene gravedad, su periodo orbital es de poco más de 36 días, su masa es entre 3,1 y 4,3 masas terrestres y, además, la atracción de la estrella Gliese 581 hace que siempre tenga una cara con luz y otra oscura y fría. Por ello, apuntan que el área más probable de tener vida sería la que se encuentra más cerca del límite entre el día y la noche.
Con éste, ya son seis los planetas que se mueven, con órbitas casi circulares, en torno a esta estrella (una enana roja) y de ellos tres son 'supertierras', es decir, similares al nuestro, aunque sólo el 'g' podría tener organismos vivos, gracias a su situación. El trabajo apunta que en la Vía Lácta podria haber muchos más planetas habitables de lo que se piensa.
Para detectar el exoplaneta los científicos utilizaron la técnica de la velocidad radial de la estrella, que consiste en detectar pequeños movimientos en la estrella causados por la gravedad de los planetas. Se sirvieron del instrumento HIRE del Observatorio Keck de Hawaii, donde recogieron datos duarnte 11 años. La precisión del HIRES es de 1,6 metros por segundo.
El Gliese 581g, según los astrónomos, se encuentra a una distancia de su estrella que le permite tener una temperatura adecuada para que haya agua líquida en su superficie, o a escasa profundidad.
Entre sus características, destacan que su temperatura está entre menos 31º y menos 12º centígrados, tiene gravedad, su periodo orbital es de poco más de 36 días, su masa es entre 3,1 y 4,3 masas terrestres y, además, la atracción de la estrella Gliese 581 hace que siempre tenga una cara con luz y otra oscura y fría. Por ello, apuntan que el área más probable de tener vida sería la que se encuentra más cerca del límite entre el día y la noche.
Con éste, ya son seis los planetas que se mueven, con órbitas casi circulares, en torno a esta estrella (una enana roja) y de ellos tres son 'supertierras', es decir, similares al nuestro, aunque sólo el 'g' podría tener organismos vivos, gracias a su situación. El trabajo apunta que en la Vía Lácta podria haber muchos más planetas habitables de lo que se piensa.
Para detectar el exoplaneta los científicos utilizaron la técnica de la velocidad radial de la estrella, que consiste en detectar pequeños movimientos en la estrella causados por la gravedad de los planetas. Se sirvieron del instrumento HIRE del Observatorio Keck de Hawaii, donde recogieron datos duarnte 11 años. La precisión del HIRES es de 1,6 metros por segundo.
martes, 28 de septiembre de 2010
Nunca jueges con dimetilmercurio
El 14 de agosto de 1996, la reputadísima química y profesora norteamericana, Karen Wetterhahn se encontraba investigando en su laboratorio sobre los efectos de los iones de mercurio al interactuar con las proteínas reparadoras de ADN. Para ello había encargado una muestra de dimetilmercurio, una de las neurotoxinas más peligrosas que se hayan sintetizado nunca. Tomó todas las precauciones que dictaba el protocolo. Pero una gota, menor que un grano de arroz, cayó accidentalmente sobre un guante. Murió intoxicada a los pocos meses. ¿Qué falló?
El dimetilmecurio es tan peligroso que no sirve para nada (bueno). Su toxicidad restringe sus aplicaciones científicas y ninguna compensa el peligro que supone su manipulación y traslado. Apenas se ha utilizado para el calibrado de algún instrumento de detección de mercurio, como patrón de referencia para análisis clínicos y para conocer el efecto de la misma sustancia sobre el cuerpo humano. Karen Wetterhahn completó con su vida el mejor de los análisis empíricos.
Para su manipulación y debido a su altísima volatilidad, se utilizan cabinas de humos selladas y con ventilación filtrada para alejar sus ponzoñosos vapores. Basta la inhalación o absorción de tan sólo 0,001 mililitros para acabar criando malvas. Karen incluso enfrió con hielo la pipeta que contenía la muestra para reducir su presión de vapor. Se enfundó unos guantes de látex desechables, la bata y unas gafas de protección antes de abrir la pipeta sellada con cristal dentro de la cabina.
Al seccionar el tubo de la muestra, una microgota acabó en el dorso de la mano de la investigadora, como ella misma relataría a sus colegas unas semanas más tarde. No le dio mayor importancia, al disponer de unos guantes de látex de calidad. El látex no tiene poros (por mucho que algún incrédulo lo niegue) y no deja pasar ni los iones de una electrolisis; partículas infinitamente más pequeñas que el virus del SIDA. Era, por lo tanto, una protección en la que fiarse, a priori, ante posibles accidentes.
Pero el dimetilmercurio es extremadamente caprichoso. Debido a la estructura lineal de sus enlaces y a su extrema volatilidad, las moléculas alargadas actúan como agujas que perforan -microscópicamente- el látex, el PVC e incluso el neopreno. Es un metal pesado. En tan sólo 15 segundos la gota que mató a Karen estaba navegando por su torrente sanguíneo rumbo a su cerebro. Ella no lo sabía.
Los primeros síntomas de intoxicación por dimetilmercurio no aparecen inmediatamente, pero cuando llegan se agravan con extrema celeridad. Cuatro meses después del accidente, Karen empezó a sentir hormigueos en los dedos de los pies que le impedían conducir, para más tarde ir perdiendo la visión y el habla progresivamente. Unos análisis confirmaron sus excesivos niveles de mercurio en sangre, 80 veces por encima del umbral tóxico.
A las tres semanas de los primeros síntomas entró en coma. Murió el 8 Junio de 1997, no sin antes hacer jurar a sus colaboradores que estudiarían y alertarían a la comunidad científica del peligro del dimetilmercurio. Hoy se utilizan guantes laminados de alta resistencia para manejar la más potente de las neurotoxinas.
El dimetilmecurio es tan peligroso que no sirve para nada (bueno). Su toxicidad restringe sus aplicaciones científicas y ninguna compensa el peligro que supone su manipulación y traslado. Apenas se ha utilizado para el calibrado de algún instrumento de detección de mercurio, como patrón de referencia para análisis clínicos y para conocer el efecto de la misma sustancia sobre el cuerpo humano. Karen Wetterhahn completó con su vida el mejor de los análisis empíricos.
Para su manipulación y debido a su altísima volatilidad, se utilizan cabinas de humos selladas y con ventilación filtrada para alejar sus ponzoñosos vapores. Basta la inhalación o absorción de tan sólo 0,001 mililitros para acabar criando malvas. Karen incluso enfrió con hielo la pipeta que contenía la muestra para reducir su presión de vapor. Se enfundó unos guantes de látex desechables, la bata y unas gafas de protección antes de abrir la pipeta sellada con cristal dentro de la cabina.
Al seccionar el tubo de la muestra, una microgota acabó en el dorso de la mano de la investigadora, como ella misma relataría a sus colegas unas semanas más tarde. No le dio mayor importancia, al disponer de unos guantes de látex de calidad. El látex no tiene poros (por mucho que algún incrédulo lo niegue) y no deja pasar ni los iones de una electrolisis; partículas infinitamente más pequeñas que el virus del SIDA. Era, por lo tanto, una protección en la que fiarse, a priori, ante posibles accidentes.
Pero el dimetilmercurio es extremadamente caprichoso. Debido a la estructura lineal de sus enlaces y a su extrema volatilidad, las moléculas alargadas actúan como agujas que perforan -microscópicamente- el látex, el PVC e incluso el neopreno. Es un metal pesado. En tan sólo 15 segundos la gota que mató a Karen estaba navegando por su torrente sanguíneo rumbo a su cerebro. Ella no lo sabía.
Los primeros síntomas de intoxicación por dimetilmercurio no aparecen inmediatamente, pero cuando llegan se agravan con extrema celeridad. Cuatro meses después del accidente, Karen empezó a sentir hormigueos en los dedos de los pies que le impedían conducir, para más tarde ir perdiendo la visión y el habla progresivamente. Unos análisis confirmaron sus excesivos niveles de mercurio en sangre, 80 veces por encima del umbral tóxico.
A las tres semanas de los primeros síntomas entró en coma. Murió el 8 Junio de 1997, no sin antes hacer jurar a sus colaboradores que estudiarían y alertarían a la comunidad científica del peligro del dimetilmercurio. Hoy se utilizan guantes laminados de alta resistencia para manejar la más potente de las neurotoxinas.
Jeanne Giese, la rabia no pudo con ella
Jeanne Giese tenía entonces quince años, cuando un murciélago le mordio en el dedo índice. Nadie sospecho nada hasta que treinta y siete dias despues jeanne sufria temblores y dificultades para caminar. Fue ingresada en un hospital infantil de Wisconsin y se le fue confirmada la enfermedad. Entonces los médicos llevaron a cabo un tratamiento experimental, inducieron al coma farmaceutico con ketamina y midazolam, después de esto se le administraron antiretrovirales como ribavirin o amantadina, esperando que su organismo produjera anticuerpos que atacaran al virus. Después de siete dias de coma farmaceutico fue sacada de este y se rehabilito. A este procedimiento se le llamo ''protocolo de Milwaukee''. En la actualidad Jeanne sigue con una vida tranquila, sin daños cerebrales.
Murciélago similar al que mordio a Jeanne Giese
lunes, 27 de septiembre de 2010
Encontrado el hueso de dinosaurio mas grande de Europa
En Teruel, se ha encontrado un fémur completo de dinosaurio de 2 metros. La especie se llama Turiasaurus Riodeva, se estima que media mas de 30 metros de lonfitud y unas 40 toneladas y era herbivora. Vivio durante finales del período Jurásico y principios del período Cretácico hace aproximadamente 150 millones de años.
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